FUNDACIÓN ANAR: 5000 MENORES SALVADOS EL AÑO PASADO Descarga aquí el artículo en PDF
Juan Carlos de la Riva
juancarlosdelariva@escolapiosemaus.org
Nos ponemos al habla con Benjamín Ballesteros, director técnico de Fundación ANAR, una institución con teinta años de vida al servicio de los menores y sus problemáticas. Sus teléfonos de ayuda tanto para los propios niños/as y jóvenes como para familias y comunidades educativas, son un referente en España. Solo el pasado año atendieron 5000 situaciones de ideación suicida, con resultados exitosos, es decir, salvando vidas en muchísimos casos. La conversación mantenida con Benjamín nos ilustra perfectamente sobre la actual problemática y nos invita a aprovechar este servicio imprescindible.
La Fundación ANAR es una organización sin ánimo de lucro que ayuda a niños/as y adolescentes en riesgo, cuyos orígenes se remontan a 1970, y se dedica a la promoción y defensa de los derechos de los niños/as y adolescentes en situación de riesgo y desamparo, mediante el desarrollo de proyectos tanto en España como en Latinoamérica, en el marco de la Convención de los Derechos del Niño de Naciones Unidas.
Muchos saludos desde la Revista de Pastoral Juvenil, agradeciendo que nos dejes un minuto de tu tiempo para hablar de la salud mental, para hablar de las dificultades y fragilidades de nuestros niños y jóvenes en estas situaciones. Además, en estas semanas hemos tenido el efecto del caso de Sandra Peña, que ha desencadenado todo un movimiento y que hace que estéis recibiendo muchísimas más llamadas de parte de niños o adolescentes. Lo que cuentan es un Me Too, una especie de yo también, a mí también me pasa. ¿Cómo estáis viviendo este fenómeno?
Bueno, pues sabéis que el teléfono ANAR, el teléfono de dar ayuda a niños, niñas y adolescentes lleva 30 años funcionando y desde hace 30 años atendemos todo tipo de problemáticas. La del acoso escolar, también desde hace 30 años, lo que pasa que es verdad que es una realidad cada vez más compleja, sobre todo por los instrumentos de la tecnología que van generando en muchas ocasiones un cierto caldo de cultivo para que fenómenos como este se agranden, incluso se lleven a todos los espacios y rincones del propio hogar del menor de edad. A raíz de este acontecimiento, efectivamente, y nos ocurre siempre que hay alguna noticia relacionada con el acoso escolar o con cualquier otro tipo de circunstancia, —si por ejemplo salen en televisión casos de manadas de agresiones sexuales o un caso de violencia del tipo que sea—, el teléfono ANAR genera siempre un repunte enorme de personas que se sienten identificadas y que piden ayuda sobre esa cuestión. Aquí principalmente hemos tenido un repunte muy grande de dos tipos de personas que se han puesto en contacto con nosotros.
Por un lado, los menores de edad, los niños, niñas y adolescentes que nos cuentan que se han sentido identificados y que efectivamente están hablando de que han podido vivir con la duda, la incertidumbre, si es o no es acoso en muchas ocasiones. A veces ellos lo viven como un motivo que puede llegar a ser o no, y tienen la duda y nos lo cuentan y nos plantean gracias a ese anonimato y confidencialidad que tiene la llamada.
Luego también estamos teniendo muchas llamadas de familiares, sobre todo muchas madres y padres preocupados por sus hijos, por si efectivamente lo que pueden estar viviendo es acoso, no y qué pasos se pueden dar
También nos llaman mucho de la comunidad educativa, sabéis que tenemos también, además del 900202010, el teléfono de ayuda a niños, niñas y adolescentes tenemos una línea destinada a las personas que están en el entorno (600505152). Lo llamamos teléfono de la familia y los centros escolares, y entonces la propia comunidad educativa, en ocasiones con sus dudas, con sus preocupaciones por saber cómo actuar, si están aplicando bien el protocolo nos llaman porque saben que al otro lado de la línea lo que hay son psicólogos, abogados, expertos en materia e infancia. Les ayuda a ellos a saber cómo gestionar correctamente en un momento determinado estos casos, si les falta algo, si hay alguna sensibilidad especial que deben tener en cuenta en determinados casos o qué pasos dar si se encuentran con alguna barrera dentro del propio centro escolar en un momento determinado.
Todo esto es lo que lo que está provocando a lo largo de estos días este desgraciado caso que nos hubiese encantado que conociese el teléfono de ANAR. El año pasado fueron casi 5000 niños, niñas y adolescentes con ideación suicida y de ellos 1280 tenían un intento autolítico iniciado en el momento de hablar con nosotros, a los que pudimos salvar y devolver el deseo de seguir viviendo, porque pudimos resolver esa problemática grave que en muchas ocasiones pesa en la persona de una forma muy grande sobre sus hombros: se siente como una carga, como un peso, no saben cómo resolver ese problema. No saben a quién acudir y cuando hablan con nosotros encuentran esa respuesta humana y profesional que ayuda a resolver ese problema.







