#VocationChallenge: mapa de situación – Luis Manuel Suárez, CMF

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¿Has visto una película de Nicolas Cage que se titula Señales del futuro? Más allá de la crítica (algunos la ponen muy bien, otros no tanto) quizá lo más interesante sea la pregunta que deja flotando en el aire a partir del minuto 12: «En la vida ¿todo es casualidad o hay un sentido en todo lo que sucede?» Piénsalo un momento… La pregunta parece muy teórica, pero en realidad según la respondas puede llevarte a estilos de vida muy diferentes.

Los pensadores nos han dicho de diversas maneras que somos «seres-para-la-vida» (lo cual es genial), a la vez que «seres-para-la-muerte» (que siempre abre un interrogante a todo). Los científicos nos han explicado el ciclo de la vida: nacer-crecer-reproducirse-morir o transformarse. La fe cristiana, aceptando lo valioso de las aportaciones anteriores, propone una respuesta atrevida: estás aquí para algo, el mundo no sería igual sin ti, has sido llamado y amado desde siempre y para siempre… Todo un sentido claro a la vez que abierto, a ir descubriendo, plasmando y actualizando. ¡Ahí es nada!

Todo esto tiene que ver con la «vocación»: una de esas palabras bonitas de nuestro idioma. Viene del latin vocatio, que significa la «acción de llamar». Según la Wikipedia es la «inclinación a cualquier estado, carrera o profesión. (…) Tiene relación con los anhelos y con aquello que resulta inspirador para cada sujeto… Concuerda con los gustos, los intereses y las aptitudes de la persona». Es decir que es aquello a lo que eres llamado, que tiene que ver contigo y con lo que puedes aportar a otros…

En la propuesta cristiana todos compartimos una vocación: hemos sido llamados a la vida por el mismo Dios, amigo de la vida. A partir de ahí, somos llamados a una ruta: el seguimiento de Jesús, que quiere ser camino también para todos. Y desde ese gran camino, cada uno tenemos una vocación particular, una misión concreta en esta vida. Algo que aportar, eso que solo tú puedes hacer. Es verdad que el mundo no se va a parar si no lo haces, pero también es verdad que al mundo le faltaría algo sin tu aportación. Como decía Teresa de Calcuta: «A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota». Ese es el punto: esa gota es tu vocación personal.

#VocationChallenge: el desafío de vivir una vida desde la confianza, con una ruta, junto a otros, hacia una meta valiosa. Estando ahí en los días de sol y en los de tormenta. Alentados por el Espíritu. La brújula o el GPS no caminan por ti, pero te ayudan a llegar. Así es la propuesta cristiana: tenemos mapa, tenemos guía, tenemos compañeros de camino, tenemos destino… ¡Solo falta ponerse en marcha!

#VocationChallenge: vivir con sentido. ¿Aceptas el desafío?

  • El #Tweet de Francisco: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo» (Evangelii Gaudium 273).

Para preguntarME / Para preguntarNOS:

– ¿Todo es casualidad o hay un sentido en todo lo que sucede? ¿Qué signos encuentras para responder lo primero o lo segundo?

– ¿Qué personas vocacionadas admiras porque han hecho con su vida algo valioso para otros? (Pueden ser personajes públicos o gente cercana a ti)

– Y tú, ¿estás buscando tu vocación o puedes decir que ya la has encontrado?

       Si estás buscando, ¿qué medios te pueden ayudar a encontrarla?

       Si ya la has encontrado, ¿qué palabras dirías para describirla?

En la propuesta cristiana todos compartimos una vocación: hemos sido llamados a la vida por el mismo Dios, amigo de la vida.

¡Solo falta ponerse en marcha!

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