Venezuela una nueva tierra de misión – José Alejandro Peña

El contexto venezolano se ha convertido en una tierra de misión, todos los que aquí trabajamos la pastoral y lo educativo tanto religiosos venezolanos, como extranjeros y laicos de todas las edades somos misioneros.

La situación precaria ha llevado a crear nuevas constantes en la labor evangelizadora y educativa: asistencia médica, atención alimentaria, empoderamiento de la mujer, nuevas formas de acceso a la educación en contextos golpeados por un sistema educativo quebrantado y una renovada creatividad para atender pastoralmente a niños y jóvenes.

Muchos sueñan con ir de misioneros al África, Asia y en un tercer lugar Latinoamérica, es más, algunas fundaciones dicen que ya Latinoamérica no es prioridad.

Es alarmante, porque Venezuela puede quedar desnuda sin la necesaria atención alimentaria para sus beneficiarios, voluntarios y colaboradores, una merma en la calidad educativa que ofrecen las Escuelas Pías en estas latitudes y una pastoral en riesgo con la migración constante.

Se puede acentuar la vulneración de derechos esenciales como el acceso a la educación de calidad, al agua, a la alimentación, a la sana recreación, al desarrollo integral de la persona y un mayor riesgo corren las niñas en ser vulneradas en estos derechos.

Cuando algunos quieren volver la mirada a otros horizontes, yo lanzo las siguientes preguntas: ¿Te atreverías a ir cómo misionero/a a Venezuela? ¿Qué tienes para aportar en la misión educativa o evangelizadora de la Escuela Pía Venezolana? ¿Cómo puedes colaborar desde dónde estás?

Venezuela es una nueva tierra de misión ¿Te atreves?

 

 

Te interesará también…

Newsletter

Recibirás un correo con los artículos más interesantes cada mes.
Sin compromiso y gratuito, cuando quieras puedes borrar la suscripción.

últimos artículos

Naturaleza no perdona – Baduel Clown

Naturaleza no perdona – Baduel Clown

  Había una vez un gran rey que cuidaba de un inmenso reino; este rey tenía tres hijos a los cuales decidió heredar a cada uno una parte su potestad. El hijo mayor, el más fuerte y primero en todo, rápidamente quiso apropiarse de las montañas, donde yacía el oro...