RPJ Nº 523 EDITORIAL – Juan Carlos de la Riva

Etiquetas: ,

Ayer fue una alumna, de 3º de ESO, la que me sorprendió agradablemente. Habían decidido donar ese «bote» semanal de 50 céntimos de euro, acumulado durante todo el año. No era mucho, 124 euros. Me acordé de una viuda que, sin duda, echó bastante menos en el cepillo del templo de Jerusalén, historia antigua pero eternamente presente del Evangelio. Estábamos hablando con una orientadora del centro Afaraba, para personas con Alzheimer, pues esa es la asociación a la que querían llevar su pequeño óbolo. «¿Podríamos venir aquí alguna tarde y estar con estas personas?», le preguntó la chavala. «¡Sería muy interesante! Aunque… bueno, yo ya estoy apuntada a tres cosas y no sé si me dará tiempo para más. Por ejemplo, suelo estar en una asociación que recoge animales de la calle y los lleva a donde los cuiden; y también con los de la parroquia visitamos a los ancianos y les hacemos juegos y fiestas…».

No cabe duda: la moral juvenil no está dormida ni extinguida, sino viva, bien viva. Es cierto que desde claves civiles y no desde mandamientos religiosos. Pero los jóvenes sienten en su corazón ciertos principios categóricos y están dispuestos a defenderlos, y a ser críticos con todo lo que atente contra ello. Kantianos sin saberlo.

Los animales en situación de abandono, las personas con enfermedades mentales, las minorías marginadas, la tierra misma, la salud física y psíquica, el derecho a la diferencia… por ahí van los nuevos mandamientos morales de una juventud que no parece necesitar justificaciones racionales para defender públicamente lo que su corazón siente como luminoso. También Kant hablaba de esta luz propia interna, como grabada en los corazones.

No, no es tan difícil enlazar con esta luz que ya tienen nuestros jóvenes. Quizá solo surjan dificultades si nuestras instituciones no están alineadas en esos nuevos preceptos éticos, y comprometidas en la lucha contra los nuevos pecados, si nos ven «fuera de juego», o hablando de otras cosas. ¿Será que estamos en otra onda? ¿Será que la imagen que damos está lejos de la que pensamos que damos? ¿Será que no sabemos proponer la alegría del Evangelio alegremente, o la alabanza por la creación comprometidamente?

Pensemos cómo hacer, pero quizá sí les guste ese prior del monasterio de Poblet, Lluc Torcal, que lleva años haciendo que su significativa institución sea sostenible ecológica y ejemplar para cualquier otra institución. Quizá les guste la página de ecojesuit.com por sus propuestas. Quizá les guste que la arquidiócesis de San Francisco haya puesto en marcha un plan para que las parroquias sean verdes. Quizá les gusten los tres discursos del papa a las organizaciones populares o los vídeos de Cinco Panes sobre la encíclica y sobre todo lo que la Iglesia va proponiendo… y seguro que les gusta que en sus grupos y en sus clases de reli, y en sus oraciones, y en sus propuestas evangelizadoras, se hable de estos temas.

Te interesará también…

Newsletter

Recibirás un correo con los artículos más interesantes cada mes.
Sin compromiso y gratuito, cuando quieras puedes borrar la suscripción.

últimos artículos

Y eso de discernir en comunidad – Jorge Sierra

Y eso de discernir en comunidad – Jorge Sierra

Descarga el pdf del artículo RPJ nº 538 - Discernir en comunidad - Jorge Sierra Lo reconozco. A pesar de llevar años viviendo en comunidad, no se puede decir que tenga una gran experiencia en discernimiento comunitario. No en intentar discernir reunidos en comunidad,...

Por el mundo, sin miedo – Carlos Galán Moreu

Por el mundo, sin miedo – Carlos Galán Moreu

Hoy damos la palabra a Carlos Galán Moreu, CSsR. Así se presenta: «Mi nombre es Carlos y soy misionero redentorista y sacerdote. Nací en Granada hace ya 31 años. Como religioso he pasado por varias ciudades de nuestro país y del extranjero, pero ahora vivo en Valencia...