Regreso a casa – Chema González

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Amor hermoso y triste

En noviembre de del 2012, en RPJ 484, escribía a propósito de la película Amor bajo el espino blanco: “Yimou regresa a un cine más emocional y profundo, donde el trasfondo de la Revolución cultural china le permite ambientar y dotar de realidad una historia mil veces vista, pero filmada con una exquisitez y una hondura de sentimientos que no requieren de ninguna pirotecnia técnica ni argumental para trasmitir un amor de belleza tan pura como imposible”.

Regreso a casa

En Regreso a casa asistimos al destrozo de una familia, cuando el padre Lu (Chen Daoming), un profesor universitario disidente es encarcelado y obligado a abandonar a su mujer Feng Wanyu (Gong Li), y a su hija Dan Yu (Zhang Huiwen) de apenas tres años. Una década después logra escapar y en secreto se reúne con su familia, pero la hija adolescente, que aspira a un papel protagonista en un ballet estatal, lo denuncia. Pasados tres años, cuando las condiciones políticas cambian y finalmente puede regresar, encuentra que su mujer sufre una amnesia psicógena y no lo reconoce y su hija malvive alejada de la madre. A partir de ahí, la película es el intento constante de un hombre por recuperar el amor olvidado de su esposa, incapaz de reconocer a su marido a pesar de que sigue enamorada de él, y la férrea voluntad de reconstruir su hogar.Estas mismas palabras podrían ajustarse a la última obra del director chino que nos ocupa, Regreso a casa, con la particularidad de que ahora asistimos a una historia de amor original, de una profundidad y belleza tan sublime como dolorosa. Zhang Yimou parece que ha decidido intercalar proyectos de grandes producciones como Las flores de la guerra (2011) y La gran muralla (2016) con películas intimistas, donde la épica está en el día a día de protagonistas anónimos tragados por la historia, más concretamente por ese enorme fiasco de la Revolución cultural maoista, iniciada en 1966, que sumió a China en una debacle intelectual de pensamiento único y destrozó a millones de personas por la imposición de la unificación ideológica. Celebramos, pues, este regreso al cine intimista y al hábitat histórico en que mejor se desenvuelve, el de sus obras mayores como La semilla de crisantemo (1990), La linterna roja (1991) o la magistral Vivir (1994), además de la ya reseñada Amor bajo el espino blanco (2011).

Durante la primera parte, el relato tiene vigor narrativo y un crescendo dramático que culmina con la detención de Lu. Imágenes como la del protagonista aseándose en un charco en una estación plagada de gente donde todo el mundo se ignora, o la de traición de la hija que el padre intuye, están magníficamente rodadas, poderosísimas secuencias, que nos hablan de tragedias personales que también son colectivas.

En la segunda parte la narración es pausada, y con una caligrafía tan sensible y honda, que solo un cineasta soberbio podría hilar un discurso narrativo con esa poética tan triste y bella, tan emocionalmente contenida y sobria, sin caer en el melodrama ni buscar en el espectador la complicidad engañosa de la lágrima. Asistimos a una tragedia íntima de profundo calado: una madre esperando el regreso inminente del marido; una hija corroída por la culpa de la traición doble, la de su delación y la del régimen comunista con ella; y un padre que perdona, provoca el rencuentro de madre e hija, y sublima su amor cada día acompañando a su esposa amnésica en su eterno retorno.

Aunque Yimou pasa como de puntillas sobre los acontecimientos políticos, nos deja claro cómo estos influyen, y de qué manera, en las personas trastocando todo su mundo íntimo. Uno quisiera abrazar a ese hombre destrozado por la insania política, pero indemne en su capacidad de perdonar y amar como respuesta y homenaje de la dignidad humana frente a utopías totalitarias. Y aunque no entremos en ello, hay mucha crítica y metáfora política en el film, que el espectador avezado reconoce en esa amnesia selectiva del olvido para poder sobrevivir…

La antigua musa y amante del director, la actriz Gong Lin, muy maquillada para esconder su piel de porcelana y su belleza madura, asume el papel de la madre que sufre en silencio la tragedia. Contenida, siempre creíble, los ojos tristísimos de Gong Li sirven para reflejar el profundo dolor de quien los mira enamorado pero no es reconocido. La réplica la da el rostro de Chen Daoming (Lu), curtido por el sufrimiento pero siempre esperanzado, entre las arrugas del maquillaje su mirada siempre es lúcida y amorosa. También la joven bailarina Zhang Huiwen, quien interpreta a Dan Yu, sabe expresar con sutiliza el dolor, la culpa y la alegría por el rencuentro y el perdón.

La banda sonora compuesta por Chen Qijang ambienta perfectamente con su tono evocador y afligido las elegantes y austeras imágenes, apagadas cromáticamente para dar ese tono grisáceo, que tan bien encaja con el entorno y la historia.

En fin, maravillosa y conmovedora obra, que se estrené en España con dos años de retraso y pasó fugaz por la cartelera, pero que siempre podemos recuperar en video o en las televisiones de pago. No se la pierdan.

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RPJ 518 – Cine – Regreso a casa

Ficha técnica

Título original: Gui Lai

Año: 2014

País: China

Duración: 111 minutos.

Director: Zhang Yimou

Guión: Zhou Jingzhi  y Zhang Yimou (basado en la novela  The Criminal Lu Yanshi, de Geling Yan)

Montaje: Meng Peicong y Mo Zhang

Director de Fotografía: Zhao Xiaoding

Diseño de Producción: Lin Chaoxiang y Lin Qiang

Música: Chen Qijang.

Producción: Jia Yueting

Intérpretes: Gong Li (Feng Wanyu); Chen Daoming (Lu Yanshi); Zhang Huiwen (Dan Dan Yu)  Tao Guo (oficial Liu) ; Jiayi Zhang (Doctor Dai).

 

Sinopsis

A principios de los años setenta, Lu Yanshi (Chen Daoming) huye de un campo de trabajo donde lleva recluido casi una década sin ver a su familia. Aunque consigue entrar en su hogar, su hija Dan Yu lo delata por miedo a que no le den el papel principal en un ballet. Finalizada la Revolución cultural, Lu Yanshi es liberado y regresar a casa, pero ya no existe su familia. Su esposa Feng Wanyu (Gong Li) está enferma y no le reconoce, y su hija malvive en una fábrica alejada de su madre.

PISTAS DE TRABAJO

-¿Te ha gustado o no la película? ¿Ha conseguido emocionarte y hacerte reflexionar?

– ¿Qué crees que es lo más interesante y el mensaje principal del relato?

– ¿Qué es lo que más te ha gustado de la historia?, ¿qué es lo que más te ha hecho reflexionar? ¿Y lo más original?

– ¿Comenta el amor del padre a su hija y a su mujer? ¿En qué acciones se ve reflejado?

– ¿Aunque para nada se nombre a Dios o a la religión, encuentras valores evangélicos en la película?

– ¿Qué acciones pueden identificar a Lu, el padre, como un personaje crístico?

– ¿Conoces qué fue la revolución cultura de la China Maoista? Infórmate para comprender mejor la película.

– ¿Crees que pude haber una ideología que esté por encima de los sentimientos y afectos personales e incluso familiares?

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