QUEDADA PJV, ESCUCHANDO Y DISCERNIENDO CON JÓVENES – Luis Manuel Suárez CMF

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QUEDADA PJV, ESCUCHANDO Y DISCERNIENDO CON JÓVENES

Luis Manuel Suárez CMF

http://luismanuel@claretianos.es / @luismanuel_cmf

Luis Manuel Suárez, claretiano y coordinador del departamento de Pastoral Juvenil y Vocacional de Confer nos ofrece una primicia de la experiencia tenida en Madrid con jóvenes y responsables de pastoral vocacional de congregaciones y movimientos. Fue una jornada especialmente fructífera de encuentro, diálogo y discernimiento; nos llegan buenísimos ecos del mismo, así como sus conclusiones más relevantes.ç

Dos años después del último Encuentro de Delegados en modalidad presencial, el Área de Pastoral Juvenil Vocacional (PJV) de la CONFER volvió a convocar a esos delegados para la mañana del sábado 26 de marzo con una novedad: junto a cada responsable de pastoral debía asistir un joven con experiencia pastoral.

Se trataba de un encuentro con un formato nuevo: una «Quedada PJV» concebida como un espacio de discernimiento comunitario en el que pensar juntos, jóvenes y adultos, en torno a un tema. En este caso, se trataba de una cuestión planteada en Evangelii Gaudium 14: existen tres «escenarios pastorales» a los que responder de manera diferenciada. Estos tres escenarios pastorales son el de «los que están» vinculados a la fe y a la Iglesia; «los que estuvieron» vinculados y se han alejado; y «los que nunca han estado». En nuestro caso, hemos querido hacer una aplicación de estos tres escenarios a los jóvenes.

Este evento fue preparado con un proceso previo de escucha, en el que los responsables de pastoral tuvieron conversaciones con jóvenes de esos tres escenarios y que, cuando fue posible, pidieron a esos jóvenes que grabaran un vídeo respondiendo a dos preguntas sencillas. La escucha de esos vídeos fue el punto de partida de nuestro encuentro.

A partir de ahí, hubo espacio para el silencio y la oración, para el diálogo por parejas y para el trabajo por grupos en torno a ese tema, llegando a delinear algunos puntos sobre cómo caminar con cada grupo de jóvenes.

El encuentro tuvo lugar en los locales de los salesianos del Paseo de Extremadura y contó con más de 70 participantes vinculados a unas 30 instituciones. La dinamización de los distintos momentos corrió a cargo del equipo de reflexión del Área de PJV.

La cuestión es importante y por ello ha sido elegido como «tema del año» del Área, lo cual implicará que para dentro de unos meses se pueda editar una publicación breve sobre el tema que, junto con los materiales audiovisuales proporcionados por los mismos jóvenes, pueda servir para que nuestros equipos de pastoral reflexionen y lleguen a concretar acciones hacia estos tres escenarios pastorales.

HERRAMIENTA DE TRABAJO

Os transcribimos en primer lugar el documento desde el que se planteaba esta reflexión y discernimiento.

  1. Reflexión compartida

Desde el Área de PJV de la CONFER, a mitad del curso 2020-21 lanzamos una propuesta que tuvo un respaldo amplio y que queremos comenzar con este documento. La llamamos REFLEXIÓN COMPARTIDA y la pregunta que se hizo a los delegados de las congregaciones fue la siguiente: ¿qué te parece la posibilidad de poder disponer, a lo largo de cada curso, de varios textos breves sobre PJV con un guion de trabajo abierto, para poder utilizarlos en la medida que necesites con tu equipo o con los agentes de pastoral de tu congregación? De los 127 delegados que respondieron, más del 90% mostraron su apoyo y dieron algunas sugerencias para su realización. Ahora, unos meses más tarde, queremos comenzar a darle forma.

Necesitamos reflexionar. Sin dejar de actuar. No hacerlo nos convertiría en esclavos de la inercia del «siempre se ha hecho así». O gente que se mueve, pero que no necesariamente avanza. En los tiempos complejos que vivimos, necesitamos afinar. Sin creer en las recetas mágicas, la «reflexión compartida» en equipo, entre nosotros y con los jóvenes, puede ser un medio privilegiado para ese discernimiento pastoral que tan frecuentemente nos recuerda el papa Francisco.

Hay una reflexión básica, que surge al evaluar lo que vamos haciendo. Hay una reflexión más de fondo que, desde la escucha al Espíritu de Dios y a la realidad, nos invita a discernir qué espera el Señor de nosotros hoy y, en concreto, en nuestro caminar cristiano y vocacional con los más jóvenes.

Este primer texto quiere ponernos en la pista de una escucha fundamental: la escucha a los jóvenes. En su peculiaridad: cada uno, único e irrepetible, con una historia de luces y oscuridades, tanteos y búsquedas. Con la ayuda de un texto de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium (EG), vamos a descubrir distintos escenarios de jóvenes, para empezar a pensar cómo responder ante cada uno. Y después de acercarnos a algunos datos de la realidad de nuestro contexto de España, proponemos un «trabajo de campo», que nos ayude a acercarnos a los jóvenes y escucharlos… para buscar cómo servirles mejor. Todo ello será la base de la QUEDADA PJV prevista para el 26 de marzo de 2022.

Invitamos a los delegados a darle a esta propuesta todo el alcance posible, trabajándola con sus equipos, con sus responsables y agentes locales, con jóvenes… Para que, en el compartir que hagamos de unas congregaciones con otras, todos nos podamos enriquecer.

Reflexión compartida con teoría y con práctica. ¿Podemos contar contigo?

2.Tres escenarios pastorales: EG 14

Evangelii gaudium (es decir, «la alegría del Evangelio») es la primera exhortación apostólica escrita por el papa Francisco, publicada el 24 de noviembre de 2013 tras el cierre del Año de la Fe. Se escribió tras una asamblea del Sínodo de los Obispos sobre «La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana». Francisco dirige este escrito «sobre el anuncio del evangelio en el mundo actual» a los obispos, a los presbíteros y diáconos, a las personas consagradas y a los fieles laicos.

Aunque ya va cumpliendo años, este escrito sigue siendo una referencia llena de sabiduría en muchos aspectos. En nuestro caso, queremos profundizar en un punto concreto: el que habla de varios ámbitos o escenarios en la transmisión y vivencia de la fe, que pueden aplicarse a la realidad de la Pastoral Juvenil Vocacional (PJV). Se trata del número 14 de la exhortación, que forma parte de un apartado de la sección introductoria, titulado La nueva evangelización para la transmisión de la fe. Reproducimos el texto literalmente, separando cada ámbito en un párrafo distinto y poniendo algunas expresiones en letra cursiva o negrita.

EG 14. En la escucha del Espíritu, que nos ayuda a reconocer comunitariamente los signos de los tiempos, del 7 al 28 de octubre de 2012 se celebró la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. Allí se recordó que la nueva evangelización convoca a todos y se realiza fundamentalmente en tres ámbitos.

  • En primer lugar, mencionemos el ámbito de la pastoral ordinaria, «animada por el fuego del Espíritu, para encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y que se reúnen en el día del Señor para nutrirse de su Palabra y del Pan de vida eterna». También se incluyen en este ámbito los fieles que conservan una fe católica intensa y sincera, expresándola de diversas maneras, aunque no participen frecuentemente del culto. Esta pastoral se orienta al crecimiento de los creyentes, de manera que respondan cada vez mejor y con toda su vida al amor de Dios.
  • En segundo lugar, recordemos el ámbito de «las personas bautizadas que no viven las exigencias del Bautismo», no tienen una pertenencia cordial a la Iglesia y ya no experimentan el consuelo de la fe. La Iglesia, como madre siempre atenta, se empeña para que vivan una conversión que les devuelva la alegría de la fe y el deseo de comprometerse con el Evangelio.
  • Finalmente, remarquemos que la evangelización está esencialmente conectada con la proclamación del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado. Muchos de ellos buscan a Dios secretamente, movidos por la nostalgia de su rostro, aun en países de antigua tradición cristiana. Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable. La Iglesia no crece por proselitismo sino «por atracción».

Hasta aquí, el número 14, que continúa en el número siguiente con una invitación a «salir» y «anunciar» el Evangelio a quienes viven alejados de Cristo, pasando «de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera».

Tomando como referencia este texto y aplicándolo a nuestra tarea de PJV, no es difícil reconocer en nuestro contexto jóvenes que están presentes y activos en la fe y en la comunidad cristiana; jóvenes que estuvieron vinculados pero que, por las razones que fuera, se han desvinculado; y jóvenes que nunca han estado cercanos a la fe ni a la Iglesia. Y también todos ellos «tienen el derecho de recibir el Evangelio». ¿Cómo podrá ser esto?

  1. Jóvenes españoles 2021

Piensa en los adolescentes y jóvenes que conoces: de tu familia, de tu entorno pastoral, de otros ámbitos… Aunque las personas no siempre encajamos claramente en una categoría, intenta imaginar quiénes de ellos podrías decir que «están» vinculados a la fe y a la Iglesia; quiénes lo «estuvieron», pero se ha dado un alejamiento; y quiénes «nunca han estado»… En ese entorno tuyo, ¿cuál es el grupo mayoritario?

Un paso más: en nuestro contexto español de comienzos de esta segunda década del siglo XXI: ¿cuántos jóvenes hay de cada uno de los escenarios? Algunos estudios nos pueden ayudar a hacernos una idea. Uno de ellos es el estudio de la Fundación Santa María titulado Jóvenes españoles 2021. El Equipo de reflexión Ampliado de PJV, en nuestra sesión de trabajo de noviembre de 2021, nos dedicamos a adentrarnos en estos datos, en especial los que ofrece el punto 4 del capítulo 1, titulado «Religión y espiritualidad». Se refieren a adolescentes y jóvenes residentes en España de entre 15 y 29 años. He aquí algunas ideas:

  • Nos hallamos ante una acentuación de la llamada «tercera ola» de secularización en nuestro país: tras el «anticlericalismo» del siglo XIX y la «descatolización» de los años 60 del siglo XX, parece aumentarse la lejanía en relación con la religión y la Iglesia entre los más jóvenes, iniciada al comienzo de este siglo.
  • El porcentaje de jóvenes que se declara católico practicante y no muy practicante suma un 17,6 %, Junto a ellos hay otro 14% que se califica como católico no practicante. Ambos porcentajes están en descenso respecto a encuestas similares de los años pasados. Lo que desde EG 14 hemos definido como «ESCENARIO 1» (los que están) se acerca más a la primera cifra que a lo que daría la suma de las dos.
  • Junto a ellos, aparecen las siguientes autoidentificaciones religiosas: indiferente – 8’5% (en tendencia descendente); agnóstico – 18,6 %; ateo – 25’2%; y de otra religión – 8,2 % (estos tres últimos, en tendencia ascendente). No hemos encontrado datos que permitan discernir qué porcentaje de los actuales jóvenes españoles podrían asignarse al «ESCENARIO 2» (los que estuvieron) y al «ESCENARIO 3» (los que nunca han estado), aunque podría pensarse que los del 2º escenario son un grupo numeroso, pensando en todos los que en su día fueron bautizados y tuvieron algún tipo de socialización religiosa, incluyendo los entornos escolares y parroquiales.
  • Entre otros datos de interés, aparece el hecho de que la creencia en «Dios como padre bondadoso» obtiene un porcentaje de creencia de aproximadamente un cuarto de los jóvenes, similar al que obtiene la creencia en energías curativas o en la predicción de futuro, y es superada ampliamente por la creencia en la reencarnación y, especialmente, en el karma. Se da la paradoja de que la mayor apropiación de las creencias no cristianas no la protagonizan los no creyentes, sino los católicos más practicantes. Es un panorama de una religiosidad ampliamente desinstitucionalizada y con una espiritualidad difusa.

 

 

 

Si es cierto que «lo que no es asumido, no es redimido», la mejor actitud ante estos datos puede ser la de reconocimiento sereno, a la vez que de cuestionamiento esperanzado y misionero: ¿qué podemos ofrecer y cómo caminar con los jóvenes de cada escenario para, inspirados en EG 14, ayudar a crecer a «los que están», hacer posible la conversión de «los que estuvieron», y conectar y anunciar el Evangelio a «los que nunca han estado»?

4.Experiencia de escucha

A partir de estos documentos y de estos datos se desarrolló el diálogo de las 80 personas convocadas en Madrid el pasado 26 de marzo.

A todos los participantes se les pidieron algunos ejercicios previos que sirvieran para hacer una escucha activa de lo que las diferentes tipologías de jóvenes nos pueden decir a la Iglesia. En concreto consistía en recabar algunas respuestas, y, si se pudiera, aportar testimonios grabados.

En estas próximas semanas, piensa en dos o tres jóvenes a los que tengas acceso directa o indirectamente, que pertenezcan a distintos escenarios: un joven vinculado a la fe y a la Iglesia; otro joven que se haya desvinculado; y otro más que nunca haya estado vinculado. Queda con cada uno de ellos para conversar un rato y plantéale a cada uno estas dos preguntas:

ESCENARIO 1 (los que están): 

– ¿Qué es lo que más valoras de la propuesta cristiana y de la Iglesia?

– ¿Qué es lo que más te ayuda a mantenerte y crecer en la fe?

ESCENARIO 2 (los que estuvieron): 

– ¿Qué es lo que más valorabas de la propuesta cristiana y de la Iglesia?

– ¿Qué fue lo que te llevó a alejarte de la fe y de la Iglesia?

ESCENARIO 3 (los que nunca han estado): 

– De lo que conoces del cristianismo y de la Iglesia, ¿qué es lo que más valoras?

– Si te pidiésemos alguna propuesta para mejorar (como cristianos, como Iglesia), ¿qué nos dirías?

Con los jóvenes con más confianza se grabaron videos compartiendo sus dos respuestas principales a cada pregunta… ¡queremos escucharlos! También grabaron sus respuestas algunos responsables.

Escuchar a los jóvenes, encontrarnos, compartir… es una dinámica propia de los tiempos de sinodalidad que vivimos. Ojalá que con todo este proceso crezcamos en ese espíritu de corresponsabilidad y participación en nuestra Iglesia, para bien de muchos.

TESTIMONIOS TRAS EL ENCUENTRO

Testimonio de Javier San Martin 

Equipo de Pastoral Vocacional de Escolapios Emaús

javiersanmartin@escolapiosemaus.org

Con este título nos convocaron desde CONFER a este encuentro entre delegados de pastoral juvenil y jóvenes de diferentes congregaciones religiosas. Y verdaderamente fue una «quedada». Como cuando dices: «¿quedamos?». No te planteas nada en concreto: solo pasar el rato, tomarte algo, hablar de lo que surja, dejar expresar algún sentimiento y terminar con la sensación de que compartes camino con buena gente.

La idea de juntarse ya, de por sí, es buena. Gracias por la iniciativa. Y, además, el encuentro se preparó con esa idea de escucharnos, de dialogar, de compartir. En unas pocas horas logramos un clima suficientemente profundo y amigable. Y nos quedó clara una idea fundamental: tenemos que escucharnos más. Tomando la propuesta que nos hace el papa Francisco en el número 14 de Evangelii Gaudium nos planteamos que la escucha a los jóvenes hay que extenderla: a los que están y van haciendo proceso personal en nuestros grupos; a los que estuvieron, pero han ido dejando enfriar el tema de la fe; y a los que nunca han conocido explícitamente la propuesta de vida de Jesús. Escuchar y escuchar, a quien piensa como tú y a quien te descuadra; a quien te escucha y a quien no. Escuchando… Buen entrenamiento: así quizás aprendamos algo de lo que es escuchar la voz del Espíritu.

Volvíamos de Madrid comentando que había estado bien. Corto pero intenso. Y contentos de participar en algo que es hoy necesario: hacer más red, tejer Iglesia desde abajo, conocer gente, conocer historias, ilusionarnos con que vivir la fe hoy, aunque seamos poquitos, es un tesoro.

Testimonio de Estibaliz Molinuevo

Joven de Pamplona participante en el encuentro

estibalizmolinuevo@escolapiosemaus.org

La quedada PJV fue un encuentro bonito, enriquecedor, y que sin duda disfruté mucho. Una oportunidad para juntarnos y compartir acerca del encuentro con los jóvenes. Creo que a todos los jóvenes que estuvimos nos gustó mucho sentirnos identificados con otras personas de otras parroquias y congregaciones, eso que a veces se nos olvida hacer.

En cierta manera, a veces, los jóvenes llegamos más a los jóvenes. Nos influenciamos mutuamente, nos identificamos. Por eso creo que es necesario empoderarnos en la identidad cristiana, sentirnos de verdad parte de la Iglesia, y hacer que otros jóvenes se identifiquen con nuestro estilo de vida. Dios nos pide a cada uno de nosotros cosas muy distintas, según nuestro momento vital, pero a la vez la misma: transmitir su palabra. Salir al encuentro, acercarnos y compartir no solo con los que creen, sino con los que creen de otra manera, con los que se muestran más fríos, o incluso con los que desestiman y, sobre todo, con los que nunca han tenido la suerte de conocer a Jesús.

Puedes ver los ecos de la quedada en este vídeo:

Entrevista a la organización

Tenemos oportunidad de dialogar con Luis Manuel Suárez, coordinador del equipo organizador y responsable del área de Pastoral Juvenil y Vocacional de Confer. 

¿Cuáles han sido los aportes más concretos para esa evangelización en los tres escenarios de los jóvenes?

El proceso de escucha a jóvenes «que están» conectados a la fe y a la Iglesia, a «los que estuvieron» pero actualmente se han alejado y a «los que nunca han estado» está siendo una experiencia muy interesante. A veces metemos a todos los jóvenes en el mismo saco y cada persona es un mundo.

Sabiendo que dentro de cada uno de estos grupos habrá que tener en cuenta edades y trayectorias, estamos elaborando la reflexión recibida de los agentes de pastoral y los jóvenes que participaron en la Quedada PJV, para poder ofrecerla de una manera adecuada para que pueda seguir siendo objeto de reflexión en nuestros equipos y plataformas pastorales.

Como aporte general, que está siendo nuestro punto de partida, están las palabras de Evangelii Gaudium 14, que es el escrito que traza esos escenarios que nosotros estamos queriendo aplicar a los jóvenes. Citando palabras de ese texto, con los jóvenes «que están» es necesario cuidar su «crecimiento», «de manera que respondan cada vez mejor y con toda su vida al amor de Dios». Para «los que estuvieron», sería cuestión de poner los medios posibles para «que vivan una conversión que les devuelva la alegría de la fe y el deseo de comprometerse con el Evangelio»; y para con los que nunca han estado, se nos invita a «anunciar [el Evangelio] sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable».

¿Cómo se ha vivido la experiencia de mezclar delegados y jóvenes de nuestras plataformas pastorales?

La Quedada PJV ha sido una experiencia ilusionante por un doble motivo: por un lado, para muchos era el primer encuentro presencial después de dos años… Y, por otro lado, la experiencia de reunir a jóvenes con experiencia y delegados —o miembros de equipos de pastoral— ha resultado muy bien para ambos grupos. Nos necesitamos. En el proceso sinodal sobre «los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional» aparece repetidas veces la invitación a caminar juntos los «jóvenes» y los «ancianos» (donde estamos incluidos también los de mediana edad). En la PJ del presente es una de las maneras de hacer concreta la sinodalidad.

¿Se están cambiando nuestras plataformas pastorales para que la participación juvenil gane en protagonismo?

Bueno, nuestras realidades son muy plurales, con lo cual supongo que habrá de todo. En lo que conozco, sí hay un acento claro en que la PJ sea cada vez más una «pastoral CON jóvenes», y no solo «para» ellos.

A la vez, conviene afinar. Hace poco escuchaba a alguien que me hizo pensar: hacía unos meses esa persona hablaba de «ceder el protagonismo» a los jóvenes; y ahora decía que había tenido un par de experiencias limitadas en esa línea, donde parecía que la responsabilidad se había diluido y las cosas no habían salido adelante como se quería. Creo que tenemos que colaborar, jóvenes, agentes y responsables, combinando liderazgo con participación, y haciendo cada cual lo que nos corresponda. Un signo de los tiempos es la participación, a la vez que esta ha de partir de una formación adecuada, y ser debidamente acompañada. No para anularla, sino más bien para encauzar esa participación y llegar a resultados buenos para todos.

Para mí, un buen ejemplo de este equilibrio lo ofrece la comunidad de Taizé: todo joven que va allí hace algo y participa en múltiples instancias. A la vez, la responsabilidad que asume cada uno es proporcional a su experiencia, hay un acompañamiento de esa participación, y la comunidad de Taizé asegura el núcleo irrenunciable de lo que quieren compartir, en las oraciones y las formaciones bíblicas. Creo que es un buen modelo que combina liderazgo y participación.

 

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