PASTOREEMOS CON CUIDADO Y OBTENDREMOS CUIDADORES
Juan Carlos de la Riva
Todos lo vemos: nos ha pasado una pandemia por encima. Y un volcán. Y una guerra. Y un entorno cultural incierto y líquido que no sostiene ni fortalece ninguna convicción estable, ninguna propuesta de sentido, ningún proyecto vital que vertebre nuestra fragilidad. Estamos más débiles que nunca.
Cómo no va a afectar esto a nuestros jóvenes.
Pues bien, a ti, pastoralista, me dirijo, con la convicción de que tu creatividad es capaz de hacer de la calamidad una oportunidad. Porque…
Cuando las ideologías caen, podemos situar a la persona en el centro, no solo de la reflexión, sino, sobre todo, de la acción.
Cuando las seguridades caen, la comunidad que nos cuida se hace símbolo del Dios que nos cuida y los vínculos del cuidado se tornan más ciertos que las pertenencias ideológicas.
Cuando las decisiones se nublan, apostamos por acertar cuidando, saliendo hacia el otro, encontrándonos con su fragilidad, ofreciéndole la nuestra.
Cuando la fortaleza se descubre vulnerable, restauremos la fe conjugada en pasiva (ser amado, ser encontrado, ser sanado) y no tanto en activa (compromiso, cambiar el mundo, construir…).
Este número va de todo eso, de pastorear jóvenes con sumo cuidado. Cuando escribo esto leemos en la liturgia que Jesús es el viñador que cava el terreno a nuestro alrededor, abona la tierra con estiércol (lo desechado que, sin embargo, da vida), poda lo que entorpece y riega con ternura. Y lo hace con paciencia, dedicándole tiempo. Un año más, siempre uno más. Todo un paradigma del cuidado.
Os recomiendo algunas cosas de este número:
Lo primero el artículo profundo de nuestro habitual colaborador Oscar Alonso, del que os recomendamos el libro entero Una revolución de los cuidados para nuestra pastoral escolar, y del que nos entrega aquí un tráiler abrebocas.
También os sugiero que no os saltéis la experiencia del Colegio de la Compañía de María realizada desde pastoral y orientación sobre la esperanza. Es un material de uso directo que quiere poner en el corazón de nuestros jóvenes esa convicción de la esperanza, uno de los sentimientos que se van convirtiendo en tabú en una cultura que mina nuestra capacidad de utopía en el plano inconsciente de las emociones, y nos invita a des-emocionarnos de cualquier utopía y sentido a la propia vida y a la de todos.
RPJ Nº 553 PASTOREEMOS CON CUIDADO Y OBTENDREMOS CUIDADORESDescarga aquí el artículo en PDF
En este número, además, hay una mayor dosis de espiritualidad: son tres artículos en la sección Descálzate, con nuevas firmas expertas en la profunda experiencia de ser cuidados por Dios: Miriam Subirana, las hermanas Trinitarias de Suesa, las hermanas Carmelitas descalzas de Puzol…
Como acompañantes nos vendrá muy bien, además, la propuesta de oración y meditación que desde Logroño nos propone Fernando Arriero, que se incorpora a nuestro equipo con materiales de profundización en la experiencia de Dios. En este caso, la propuesta se titula «Bálsamo para las heridas».
Mi aportación al tema tiene que ver con la salud que nos llega del descubrir y organizar nuestro propio relato vital, como lleno de sentido y bendición. En esta ocasión haré un acercamiento más filosófico al gran tema de la narración vital como fuente de vida para uno mismo y para el mundo.
Luisma Suárez nos motivará con el lema «Levántate», adoptado por la JMJ 2023, y que nos invita a superar las dificultades desde la misión de ser testigos de Jesús. Y muchos más artículos que seguirán ofreciéndote motivos para reilusionarte como cuidador de jóvenes y contagiador de la experiencia de cuidar. Que los disfrutes.
Tu creatividad es capaz de hacer de la calamidad una oportunidad
Artículos que seguirán ofreciéndote motivos para reilusionarte
Te interesará también…
Newsletter
últimos artículos
VACA Y EL ZORRO (LA) – Joseph Perich
Joseph Perich Un pajarito que no sabía volar cayó del nido al suelo. Indefenso tiritaba de frío. Una vaca, al darse cuenta de que se acercaba un zorro, para protegerle de una muerte segura, defecó maternalmente encima del pajarillo para ocultarlo y para que no muriera...
Voy camino de la luz – Fernando Negro
Fernando Negro En la oscuridad del túnel de mi vida Grito a Ti, pues me han dicho Que eres Luz sin ocaso. Grito intentando creer Que la luz del amor, De la verdad y la unidad Me esperan en algún lugar, Al otro lado de este corredor oscuro Que a veces parece eterno....









