«Como comunicador visual e intérprete de ideas y conceptos, busco que mi vocación por el diseño hable de Dios a aquellos que deseen escuchar. Ofrezco desde mis habilidades e inquietudes artísticas otra manera de mirar, ayudando a trasmitir de forma original nuestros valores cristianos. Disfruto realizando proyectos que abarcan todo el proceso creativo, desde la concepción de ideas hasta la planificación y gestión, para llegar al resultado final de cada creación: un libro, un cartel, un escenario, un logotipo, una ilustración… En definitiva una identidad al servicio de la pastoral». Javier Carabaño
«Yo os he elegido». Y esta llamada es, precisamente, lo que garantiza nuestra eficacia apostólica, la fecundidad de nuestro servicio. Somos campesinos pacientes y confiados, pero debemos examinar dónde y cómo damos fruto. Dios se preocupa, como nadie, de este campo sembrado, de este pequeño huerto que son nuestras obras: trabaja, poda, cada día sentimos sus manos sobre nosotros. La mirada se concentra en la fecundidad; no dar vida es morir. El árbol de nuestras obras apostólicas se renueva, multiplica la vida. La semilla va donde sopla el viento, lejos del clamor y del ruido, se planta en los surcos de la historia y de los pueblos. Nuevas presencias educativas y pastorales nacen porque la misión salesiana contiene muchas más energías de cuanto no aparece, mucha más luz y gérmenes divinos. Todo un volcán de vida: la yema cambia en flor, la flor en fruto, el fruto en semilla.
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