Joan Baez – Edgar Azpilikueta

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Estos días estoy escuchando con avidez la música de Joan Baez, y quisiera hacer una reseña con lo que he ido descubriendo sobre ella estos días. La escuché por primera vez el Viernes Santo de esta última extraña Semana Santa, con la sobrecogedora Llegó con tres heridas, donde versiona en un perfecto castellano y una voz envolvente, aquella canción de Serrat en la que recitaba los versos del poeta alicantino Miguel Hernandez. Las tres heridas de la vida, que bailan cíclicamente entre sí… Muerte, vida, amor. Es para escucharla con pausa.

Joan es una cantante, compositora y activista estadounidense, que comenzó su carrera en los años 60. Su estilo es el folk, y sus letras no son de balde. Están rebosantes de denuncia y crítica social, pero también es capaz de crear alegorías bellísimas y profundas oraciones. Ella fue una de las primeras que enarboló la música para denunciar el despropósito de la guerra de Vietnam como en Where are you now, my son?. Su rechazo a todas las guerras y represiones se hizo siempre patente atizando a unos y otros con por ejemplo la canción China escrita a raíz de los hechos de la plaza de Tiananmen en 1989. O en su protesta frente a la guerra de Bosnia ya en los 90, y ya más recientemente, la guerra de Irak de la que aún sufrimos (sufren) las consecuencias.

Su activismo tuvo muchos frentes: cantó también por los derechos civiles de las personas negras como en la marcha a Washington de Martin Luther King (Oh Freedom), las personas LGTBI como por ejemplo cuando se asesinó a Harvey Milk (Altar Boy and the Thief), el ecologismo (Warriors of the Sun)… Bajo mi humilde opinión: supo del lado de quién ponerse. Una de esas profetisas que tiene cada época, para quien quiera escuchar.

Más de medio siglo y 30 discos. Muchas canciones propias, pero también versiones. Bob Dylan, Beatles, Violeta Parras, los Rolling, el Txoria txori de Mikel Laboa… Con Bob Dylan llegó a tener una relación de años.

Uno de los aspectos que más me cautiva es la espiritualidad que impregna su música. Cuando te detienes a escucharla, enseguida se puede descubrir en buena parte de sus canciones una impronta cristiana o creyente, que desconozco si mantendrá en lo personal, pero sí que transmite con mucha naturalidad. Eso es algo que también me cautiva. Esa fe que alienta para crear versos hermosos y para unirse a luchas justas. Esa fe vivida de forma sincera y sencilla, que canta las alegrías, llora las tristezas, llama la atención con rabia y pena la injusticia, y también celebra la esperanza. Jerusalem, With God on our side, Jericho Road, God is God, Virgin Mary

Dejo un par de canciones para poder saborear. Entre ellas, el mencionado tema de Llegó con tres heridas, esas tres heridas que danzan en nuestras vidas y que son cruciales, y ante los que la fe intenta dar sentido. La magia de la música consigue transmitirlo con muy pocas palabras.

Llegó con tres heridas   https://www.youtube.com/watch?v=QDW0eoV9cw0

 

Llega con tres heridas:
La del amor,
La de la muerte,
La de la vida.
Con tres heridas viene:
La de la vida,
La del amor,
La de la muerte
Con tres heridas yo:
La de la vida,
La de la muerte,
La del amor.

Llega con tres heridas:
La del amor,
La de la muerte,
La de la vida.
Con tres heridas viene:
La de la vida,
La del amor,
La de la muerte.
Con tres heridas yo:
La de la vida,
La de la muerte,
La del amor.

 

 

Jerusalem  https://www.youtube.com/watch?v=XTQmilVRJf0

 

I woke up this mornin’ and none of the news was good
And death machines were rumblin’ ‘cross the ground where Jesus stood
And the man on my TV told me that it had always been that way
And there was nothin’ anyone could do or say

And I almost listened to him
Yeah, I almost lost my mind
Then I regained my senses again
And looked into my heart to find

That I believe that one fine day all the children of Abraham
Will lay down their swords forever in Jerusalem

Well maybe I’m only dreamin’ and maybe I’m just a fool
But I don’t remember learnin’ how to hate in Sunday school
But somewhere along the way I strayed and I never looked back again
But I still find some comfort now and then

Then the storm comes rumblin’ in
And I can’t lay me down
And the drums are drummin’ again
And I can’t stand the sound

But I believe there’ll come a day when the lion and the lamb
Will lie down in peace together in Jerusalem

And there’ll be no barricades then
There’ll be no wire or walls
And we can wash all this blood from our hands
And all this hatred from our souls

And I believe that on that day all the children of Abraham
Will lay down their swords forever in Jerusalem

……………………………………………………………..

Desperté esta mañana y ninguna de las noticias fue buena
Y las máquinas de la muerte retumbaron cruzando el suelo donde estaba Jesús
Y el hombre en mi televisor me dijo que siempre había sido así
Y que no había nada que nadie pudiera hacer o digo

Y casi lo escucho
Sí, casi me vuelvo loco
Luego recuperé los sentidos de nuevo
Y miré en mi corazón para encontrar

Que creo que un buen día todos los hijos de Abraham
dejarán sus espadas para siempre en Jerusalén

Bueno, tal vez yo solo estoy soñando y tal vez solo soy un tonto
Pero no recuerdo haber aprendido a odiar en la escuela dominical
Pero en algún punto del camino me desvié y nunca volví a mirar atrás
Pero todavía encuentro algo de consuelo de vez en cuando

Luego viene la tormenta retumbando
y no puedo acostarme
y los tambores vuelven a sonar
Y no puedo soportar el sonido

Pero creo que llegará un día en que el león y el cordero se
acostarán juntos en paz en Jerusalén

Y no habrá barricadas Entonces
no habrá alambres ni paredes
Y podremos lava toda esta sangre de nuestras manos
y todo este odio de nuestras almas

y creo que ese día todos los hijos de Abraham
dejarán sus espadas para siempre en Jerusalén

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