¿Influencers vocacionales? – Luis Manuel Suárez

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Luis Manuel Suárez

luismanuel@claretianos.es / @luismanuel_cmf

Se viene hablando de ello: un influencer como alguien a quien se le da credibilidad sobre un tema, que por su presencia en redes sociales puede influir en la creación de opinión, así como ser un referente para una marca concreta. En resumen: ser una referencia. Por eso, al final la gran pregunta es: influencer… ¿de qué? Porque según sea el valor de aquello a lo que apunte, ese será el valor del influencer.

En pastoral hablamos mucho de acción… y está bien. De hecho, la «pastoral» es la acción de la Iglesia para cuidar a las personas y ayudarlas a desarrollar su fe. Y eso tiene mucho de actuación. Pero antes de la acción o como soporte de la misma, está la vida de los que actúan. Y ahí está el reto: que el que hace pastoral pueda ser un buen «referente» o influencer, con su misma vida. Una vida que no tiene que ser perfecta, lo cual es imposible, pero sí estar en camino de seguimiento de Cristo, cuidando la propia fe y alimentándola con la oración y los sacramentos, preocupándose de una formación adecuada, sintiéndose comunidad con otros y sirviendo en alguna realidad concreta, dentro o fuera de la Iglesia. Se incluye aquí, como base, la vivencia de la propia vida como vocación, respondiendo a la llamada de Dios a vivir el Evangelio en una forma de vida concreta: seglar, consagrada o ministerial. Una vida, con nuestras luces y sombras, en camino de «santidad».

Quizá lo más importante de todo es lo siguiente: un buen influencer es un «referente» de algo más importante que él, apunta a algo más allá de sí mismo… como el dedo que apunta a la luna. Por eso, la prueba de fuego de todo influencer cristiano será que su vida apunte a Jesucristo y su Evangelio, siempre con las obras y, cuando sea posible, con las palabras. No se contraponen: las obras ponen el contenido y las palabras explican las acciones y, sobre todo, hacen explícito a Aquél a quien se quiere señalar. Todos los santos de la historia han sido buenos influencers.

Todo esto es así porque, técnicamente, la «imitación» es una de las formas más importantes de aprendizaje. No es que se trate de hacer fotocopias de las personas. Nada más alejado de una buena educación. Significa que todos, desde pequeños, nos hemos «inspirado» en las personas que hemos tenido cerca, como «modelos de referencia», para ir creciendo. Todos hemos tenido muchos influencers, muchos de ellos sin que lo pretendieran, para bien o para mal.

Si eres un joven, tu testimonio importa, y ¡mucho!, para que otros jóvenes puedan intuir que lo que dices ser (una persona cristiana) vale la pena preguntarse por ello. Si eres agente de pastoral, eres un «modelo de referencia» para aquellos jóvenes a los que acompañas: en tu manera de vivir la vocación cristiana y en tu camino vocacional concreto. Lo dicho, sin aspirar a ser perfectos… pero en camino de seguimiento y en búsqueda de la santidad.

Influencers vocacionales: el reto de vivir la fe con cierta calidad y valentía, para que, antes que las acciones, nuestra vida y palabra pueda ser para otros una referencia de Jesucristo y su Evangelio, en la Iglesia. ¡Contamos contigo!

  • El #Tweet de Francisco: «Sin lugar a dudas la joven de Nazaret no salía en las “redes sociales” de la época, ella no era una influencer, pero sin quererlo ni buscarlo se volvió la mujer que más influenció en la historia. Y le podemos decir con confianza de hijos: María, la influencer de Dios» (De la Vigilia de Oración de la JMJ de Panamá, enero 2019).

Para preguntarME / Para preguntarNOS:

  1. ¿Qué personas concretas han sido para ti influencers en tu fe y en tu vocación?
  2. ¿Qué cambios necesita tu vida para ser un mejor influencer cristiano?

 

Descarga el artículo en PDF aquí  RPJ-541-abril-2020-Influencers vocacionales

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