Imagen; Iglesia diversa multitud

Etiquetas:

La naturaleza es brutal. Es capaz de albergar multitud de especies de seres vivos en un mismo ecosistema con una belleza y una armonía perfecta.

Dios desplegó toda su creatividad y se quedó a gusto: flores de todos los colores imaginables, aguas dulces y saladas, árboles altísimos y musgos pequeñísimos, animales voladores y nadadores, montes y valles, ríos y mares, mujeres y hombres…

De no ser así, la naturaleza no sería tan bella ni tan impresionante.

De la misma manera, todos los habitantes del ecosistema «Iglesia» estamos llamados a formar una realidad diversa y bella. Somos una gran multitud creada con una diversidad tan excepcional que no existen dos individuos iguales. Así que nuestra vida está diseñada para acoger la diversidad y construir un mundo equilibrado y precioso. ¡Si no, Dios nos habría creado igualitos!

Caminemos juntos y construyamos una Iglesia maravillosa sabiendo que, como los primeros discípulos, la multitud de creyentes —con nuestras diferencias— tenemos una sola alma y un solo corazón.

Descarga aquí el artículo en PDF

RPJ nº 549 – Iglesia, diversa multitud

Te interesará también…

Newsletter

Recibirás un correo con los artículos más interesantes cada mes.
Sin compromiso y gratuito, cuando quieras puedes borrar la suscripción.

últimos artículos

El abuelo impaciente – Josep Périch

El abuelo impaciente – Josep Périch

Eran las 8 de la mañana cuando un señor mayor de unos 80 años llegó al hospital para que le quitaran los puntos de un pulgar. Dijo que estaba apurado de tiempo y que tenía otra cita a las 9horas. Nos lo cuenta una enfermera:Le pedí que tomara asiento, sabiendo que...