EDITORIAL 515: en el albor de la adolescencia – Carles Such

Etiquetas:

Hace doce años era un inexperto voluntarioso que asumía, no sin una gran dosis de imprudencia, la dirección de RPJ. Ahora miro hacia atrás y me parece realmente asombroso haber propiciado que mes a mes (o cada dos meses) y siempre tarde, un número de RPJ haya llegado a tantos amigos que fielmente nos siguen y nos leen. Sin duda, la relación con los jóvenes y trabajar por ellos me ha permitido merodear los márgenes del milagro y la siempre arriesgada aventura que brota en torno a sus vidas. Ciertamente no he rejuvenecido, pero he crecido y me ha mejorado la vida compartir camino, expectativas, reflexión, experiencias, sufrimientos y esperanzas con aquellos que son el presente de nuestra Iglesia.

Me da la impresión que queda tanto por hacer que estos doce años no son sino un preámbulo de lo que tenemos que escribir entre todos. La pastoral vive tiempos de incertidumbre en torno a sus búsquedas, y la pastoral con jóvenes aspira a salir de los lugares de cola en los planteamientos evangelizadores de nuestras diócesis, instituciones y movimientos. Me gusta ser claro, la pastoral juvenil es la cenicienta de nuestras pastorales y no porque no haya muchos religiosos, religiosas, sacerdotes y laicos que están dando su vida y haciendo malabarismos en sus múltiples ocupaciones por intentar dar una respuesta digna y rica a los jóvenes que pueblan nuestro hoy, sino porque los jóvenes están siendo relegados a los grandes eventos (encuentros, jornadas europeas y mundiales, etc) y dejados de la mano de Dios en el día a día. A un joven no se le ‘engaña’ con un encuentro, sino que se le quiere con el acompañamiento diario, poniendo a su disposición a las personas más preparadas y con mayor disponibilidad. Si no tratamos a nuestros jóvenes con una delicadeza y entrega exquisita no podemos esperar un futuro mejor en nuestra querida Iglesia en España. Y a la realidad me remito: ¿cuántos grupos de jóvenes existen en nuestras parroquias más allá de la preparación a la confirmación?, ¿cuántos sacerdotes, religiosos/as están ‘liberados’ para servir con entera disposición a los jóvenes?, ¿cuántos proyectos –itinerarios de evangelización- de pastoral con jóvenes se han puesto en marcha en nuestras diócesis? Duele decirlo, pero en nuestra Iglesia actual sigue pesando más la visión del joven como clientela que como verdadero protagonista…

Con todo, alcemos nuestra copa de bendición por todo lo que va surgiendo, de modo germinal, pero con mucha vocación de futuro. Las Delegaciones diocesanas de pastoral juvenil se han renovado y, en algunas diócesis, hasta liberan a sacerdotes y laicos para ello; el Departamento de Juventud de la Conferencia episcopal española tiene a su frente a una persona que vive, vibra y se entrega de una manera admirable buscando la red y la comunión; muchas congregaciones de vida consagrada trabajan unidos en proyectos de pastoral con jóvenes e impulsan acciones e iniciativas conjuntas; algunos movimientos eclesiales se están sumando a trabajar conjuntamente y aportar su peculiar riqueza a los procesos de evangelización con jóvenes… Sin duda hay signos para la esperanza, más si vamos vislumbrando que se está dejando de ‘hacer experimentos’ y se proponen procesos y experiencias serias de evangelio, de adhesión a la persona de Jesús, de oración y contemplación, de misión entre los mismos jóvenes…

Si en todo esto, desde el año 2004, pasando por el acontecimiento que supuso el Fórum de Pastoral con Jóvenes en 2008 para celebrar los 50 años de RPJ, hemos podido colaborar y aportar nuestro granito de evangelio y de vida desde la revista, ha valido la pena todo esfuerzo y todas las horas de madrugada invertidas en posibilitar la renovación de la pastoral juvenil en España. Los escolapios nos sentimos Iglesia, y lo testimoniamos intentando realizar nuestro carisma lo mejor posible y ayudando con nuestros talentos al conjunto eclesial en el que vivimos. Mi deseo es que RPJ también haya contribuido a que el testimonio y anuncio del evangelio entre los jóvenes haya embellecido más esta Iglesia en España.

La revista continúa, y lo hace con nuevo vigor, nuevas personas, nuevos proyectos y nuevos aliados:
El vigor lo va a poner su nuevo director, el escolapio Juan Carlos de la Riva, que lleva tantos años entregando su vida en la evangelización de los jóvenes y desde la escuela que no recuerda los inicios.
Las nuevas personas son el nuevo Consejo de redacción, lleno de buenos amigos y amigas gestados estos años en el día a día de la pastoral con jóvenes en España. Sin duda impulsarán esta nueva etapa y la enriquecerán con su vida, su saber y su experiencia.
Los nuevos proyectos tienen que ver con la nueva imagen de la revista, la introducción de lo digital y las novedosas secciones que ya se están trabajando.
Y los nuevos aliados, los amigos del Grupo EDELVIVES, de la Congregación de los Hermanos Maristas, que se unen a este nuevo proyecto con mucha ilusión y ganas de llegar a más y mejor.

Poco más. Disculparme cuando en el afán de llegar a todos y respetar la diversidad eclesial hayamos podido molestar a alguien. Disculparme por la demora de la publicación en tantos momentos que nos hemos visto superados por la vida y sus circunstancias. Y agradecer de corazón a los fieles suscriptores que nos seguís recibiendo y leyendo haciendo un hueco en vuestra intensa vida cristiana.

Debería acabar con un gran listado de nombres (consejo de redacción, colaboradores, editores, maquetadores, amigos varios…) en el que al final figurara un enorme y sentido ‘gracias’, pero por no querer dejarme a nadie, a todos: GRACIAS.

Te interesará también…

Newsletter

Recibirás un correo con los artículos más interesantes cada mes.
Sin compromiso y gratuito, cuando quieras puedes borrar la suscripción.

últimos artículos

Y eso de discernir en comunidad – Jorge Sierra

Y eso de discernir en comunidad – Jorge Sierra

Descarga el pdf del artículo RPJ nº 538 - Discernir en comunidad - Jorge Sierra Lo reconozco. A pesar de llevar años viviendo en comunidad, no se puede decir que tenga una gran experiencia en discernimiento comunitario. No en intentar discernir reunidos en comunidad,...

Por el mundo, sin miedo – Carlos Galán Moreu

Por el mundo, sin miedo – Carlos Galán Moreu

Hoy damos la palabra a Carlos Galán Moreu, CSsR. Así se presenta: «Mi nombre es Carlos y soy misionero redentorista y sacerdote. Nací en Granada hace ya 31 años. Como religioso he pasado por varias ciudades de nuestro país y del extranjero, pero ahora vivo en Valencia...