Diferentes modos de rezar con el evangelio 2 – Camilo Llorca

Etiquetas:

Situarse y prepararse, e iniciar la oración:
1. Cuida la postura de tu cuerpo: siéntate de forma que estés cómodo, pero de manera que puedas a la vez estar atento y relajado.
2. Fíjate en que no haya tensiones en tu cuerpo. Relájate. te puede ayudar un ejercicio con la respiración (inspira el aire por la nariz y déjalo salir despacio por la boca. Haz este ejercicio tres o cuatro veces).
3. Intenta hacer silencio pensando en lo que vas a hacer. Pide al Señor que te ayude.
• Te puede ayudar repetir alguna de estas expresiones en tu corazón: (o cualquier otra que el Señor te inspire).
> Habla Señor que tu siervo escucha.
> Ven Espiritu Santo.
> Quiero encontrarme contigo en tu Palabra.
> Lámpara es tu Palabra para mis pasos, luz en mi sendero.
> Hágase en mi según tu Palabra.
> Busco tu rostro Señor, tengo sed de ti.
• O bien, recordar algún otro momento de encuentro con el Señor en los que te hayas sentido amado por Él. Recuérdalo unos momentos.
4. Lee el texto despacito, saboreando las palabras. Hazlo dos o tres veces de forma atenta. Asegúrate de entender todas las palabras.

Dinámica 1: Buscar el Rostro de Dios.
1. Tras leer el Evangelio hacemos a cada versículo estas preguntas.
> ¿Qué dice de Dios/Jesús?
> ¿Qué dice de los seres humanos?
> Qué me dice a mí?
Lo escribimos…
2. Convertimos en oración lo escrito:
> “Yo soy el buen pastor”——— Tú eres el buen pastor…
> ¿Con qué me quedo de lo recibido en la Palabra y en la oración?, ¿qué sentimientos provoca?, ¿a qué me impulsa…?
> Acabo agradeciendo el encuentro con el Señor… (Padrenuestro/ A tu amparo/ Gloria al Padre…) u otra conclusión.

Dinámica 2: Manducar/Rumiar la Palabra.
1. Tras leer el Evangelio nos fijamos en la expresión que nos ha llamado la atención, porque nos aporta una luz, sentimiento, deseo… sobre Dios y/o sobre nosotros.
2. Convertimos esta expresión en oración del corazón:
> La repetimos muchas veces acompasándola al ritmo de nuestra respiración. Me llevo esta oración del corazón para otros momentos del día…
3. Concluyo como en la dinámica 1.

Dinámica 3: La oración mental.
1. Tras leer el Evangelio:
> Composición de lugar: Imaginar la escena como si estuviéramos presentes. Atentos a lo que surge en nosotros.
> Petición: Le pedimos al Señor lo que a Él le agrada y que nosotros necesitamos.
> Meditación: Aplicar la inteligencia para despertar el afecto en nosotros; identificamos y ejercitamos estos afectos.
> Coloquio: Adoración (reconocemos al Señor) + Agradecimiento (le damos gracias por lo recibido y vivido) + Ofrecimiento (nos mostramos disponibles a vivir su voluntad) + Intercesión (rezamos por los más pequeños y pobres…)
> Concluyo como en la dinámica 1.
Dinámica 4: La Lectio Divina.
Tras leer el Evangelio:
> LECTURA: ¿Qué dice el texto?
> MEDITACIÓN: ¿Qué dice de mí /nosotros el texto?
> ORACIÓN: ¿Qué decimos a Dios a partir del texto?
> COMPROMISO: ¿Qué hace surgir en mí/nosotros este texto?
(Sentimientos, pensamientos, actitudes, acciones concretas…)
> Concluyo como en la dinámica 1.

Dinámica 5: Contemplación al estilo ignaciano.
1. Pedir GRACIA: Señor, Dios nuestro, te pido Gracia para que todas mis intenciones, deseos y acciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de tu Divina Majestad.
2. Comprender la HISTORIA. Leer y acoger el Evangelio.
3. Pedir CONOCIMIENTO INTERNO DE JESUCRISTO para mejor, amar y seguir.
4. Hacer COMPOSICIÓN DE LUGAR
> Ver las personas
> Mirar, advertir, contemplar lo que hablan
5. REFLECTIR: Qué luz, claridad… arroja el texto sobre mi vida. Lo que Dios nos está dando.
6. COLOQUIO
> Los pensamientos y sentimientos los hago motivo de diálogo con Jesús Crucificado-Resucitado, el Padre, la Trinidad o María
7. Pedir conocimiento interno de tanto bien recibido. Gratitud, agradecimiento y ofrecimiento. Ver lo que Dios va intensificando en mí.

Te interesará también…

Newsletter

Recibirás un correo con los artículos más interesantes cada mes.
Sin compromiso y gratuito, cuando quieras puedes borrar la suscripción.

últimos artículos