CÓMO SER UN ARTISTA CRISTIANO Y NO MORIR EN EL INTENTO (PARTE II) Descarga aquí el artículo en PDF
CÓMO SER UN ARTISTA CRISTIANO Y NO MORIR EN EL INTENTO (PARTE II)
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Mientras algunos nos disponemos a soportar la depresión postvacacional, nada mejor que plantearse nuevos retos para no pensar en lo bien que estabas en la playita tirado a la bartola 😉 Vamos con una segunda entrega de esta «guía de emergencia» con los pasos que tienes que dar para sacar adelante tu proyecto musical.
La materia prima II: la composición de canciones
En honor a la verdad, no es absolutamente imprescindible que seas el autor y/o compositor de tus canciones. De hecho, la figura del «intérprete» musical está ampliamente extendida en la música que escuchamos en la radio: David Bisbal, Robbie Williams o Raphael, por mencionar a artistas de tres generaciones bien diferentes, todos ellos no componen por sí solos sus canciones, si no que interpretan canciones compuestas por otras personas. ¿Por qué hago hincapié en esto? Pues porque es muy común en el entorno cristiano encontrarte con grandes cantantes que no componen, bien porque no tocan un instrumento y solo cantan, bien porque nunca se han remangado para escribir y componer algo propio. Esto realmente no debería ser un problema, y es algo que he comentado con otros artistas que sí componen y estarían dispuestos a hacer canciones para otros artistas…
Esto significa que. si componer/escribir una canción lo ves cómo algo súper complejo, puedes optar por la opción de interpretar canciones compuestas por otros, ya sea haciendo tu propia versión de canciones de otros artistas o buscando a artistas que quieran componerte canciones. Luego profundizaremos en esto último.
Música y letra: posiblemente el mayor hándicap de los artistas cristianos
Las canciones tienen que emocionar, tienen que remover los corazones de los que las escuchan, porque esa en la función de todo lo artístico: transmitir. Esa es su verdadera función. Sin embargo, demasiado a menudo me encuentro canciones que parece que por el simple hecho de hablar de Dios ya son dignas de grabarse y lanzarse en plataformas digitales. ¡Craso error! Si una canción tiene una melodía aburrida, o está mal estructurada, o la letra es vulgar, en definitiva, es una mala canción. Y aunque te gastes un montón de dinero en grabarla con mucha calidad en un estudio, y hasta con la Filarmónica de Londres acompañando, si no transmite… pues al final no la escuchará nadie. Y lo que es peor, no cumplirá el objetivo de llevar a Dios a otras personas.
A mí para que una canción «me llegue», no me basta con que la melodía sea bonita (es decir, que tenga arte), o que los arreglos musicales sean bonitos, la letra también tiene que ser artística. Y para entender cuando una letra es artística, lo mejor es escuchar a artistas que verdaderamente escriben canciones cuya letra se podría considerar prosa o poesía, donde, por un lado, uno no dice lo primero que se le ocurre y, por otro lado, a veces lo que narras lo haces usando metáforas, rimando de manera correcta y manteniendo los acentos de las palabras donde deben estar.
Algunos ejemplos:
Fito y los Fitipaldis, Soldadito marinero:
«Soldadito marinero / conociste a una sirena / de esas que dicen “te quiero” / si ven la cartera llena».
En vez de decir «conociste a una chica», la llama «sirena», porque el protagonista es marinero y porque ese término ya tiene la connotación de que es como una «bella diosa» que todos los marineros desean. Y la manera de decir que ese tipo de chica solo busca el dinero de sus parejas lo hace de forma más poética, rimando con la frase anterior.
Izal, Pausa: «Yo solo pido pausa / y tú me das ojos de huracán. / Yo solo pido calma / y tú haces espuma el agua del mar».
Los términos «ojos de huracán» o «hacer espuma el agua del mar», ambos describen de forma poética a una persona enfadada, donde el rostro refleja la ira en la mirada, y donde el movimiento compulsivo de una persona enfadada es como el choque del agua del mar en la orilla que del impacto se convierte en espuma.
Joaquín Sabina, 19 días y 500 noches: «Lo nuestro duró / lo que duran dos peces de hielo / en un güisqui on the rocks. / En vez de fingir, / o estrellarme una copa de celos, / le dio por reír.”
El contexto de la canción: una mujer abandona a su pareja, y la pareja es quien canta la canción. Fijaos qué manera tan gráfica de indicar que una relación duró poco tiempo, lo que tardan en derretirse dos hielos en un vaso. Y en la siguiente frase da las tres alternativas de cómo podía haber reaccionado la mujer frente a una situación de ruptura con tintes de infidelidad: fingir que no pasa nada, enfadarse por los celos, o por último reírse y marcharse. Todo ello escrito de manera poética, rimando y sin saltarse las reglas de acentuación…
¿Y qué hacemos con la música de alabanza? El género worship
A menudo las letras de alabanza no tienen una letra muy elaborada, hay decenas de canciones que dicen siempre lo mismo. A mí personalmente este tipo de música no me emociona, pero respeto absolutamente a todo el que esta música, en un determinado entorno, le pueda ayudar a acercarse a Dios. Desde mi punto de vista la clave está en el lugar donde se utilice la música. Canciones pensadas para cantar, de manera cíclica, en una adoración del Santísimo, no requieren de una letra muy artística, pues su función es ayudarte a entrar en clima de oración, y en ese enclave funcionan. Claro que funcionan. Ahí tenemos muchas de las canciones de Hakuna, como por ejemplo Huracán, o el archiconocido No adoréis a nadie de Luis Alfredo Díaz. Miles de personas han rezado con estas canciones en eventos religiosos.
Algunos consejos respecto a las melodías
Las canciones, al igual que los libros o las películas, tienen partes. Hay una estructura subyacente pensada de manera que se produzcan cambios, que vayan sucediendo cosas para que el espectador/oyente no se aburra o se disperse. En una película hay momentos de tensión, momentos de relajación, que se van alternando. De igual manera en los libros, el desarrollo de la trama está pensado, hay diversos personajes, cada uno con su propia personalidad.
Con las canciones pasa exactamente lo mismo, pero en el transcurso de los tres minutos que dura. Algunos términos clásicos en la estructura de una canción pop:
- Introducción instrumental: una melodía característica y reconocible que presenta la canción.
- Estrofa: sección de menor intensidad musical donde se empieza a contar la historia que narra la canción
- Preestribillo: una sección más intensa que la estrofa y que a menudo sirve de puente para saltar al estribillo.
- Estribillo: sección de máxima intensidad en la canción, donde se narra la parte central de la historia, y cuya melodía suele estar construida para que se te quede en la cabeza.
- Puente: Una sección que es diferente a todas las anteriores y suele aparecer en mitad de la canción para romper el ciclo repetitivo que pueden crear las otras secciones: estrofa preestribillo, estribillo, estrofa, preestribillo, estribillo…
Estos son solo algunas de las principales secciones o piezas de las que se componen la mayoría de las canciones desde el rock and roll hasta nuestros días.
Consejo: escucha mucha música, cuanto más variada mejor, busca las letras y analiza las secciones que encuentras en cada canción. Es la mejor manera de aprender. Fíjate también como varía la instrumentación en cada sección.
Algunos consejos respecto a las letras
Escribir bien no es fácil. Es muy fácil decir lo primero que se te ocurre en una letra, pero eso generalmente no será muy artístico. Decía Jorge Drexler, un destacado cantautor uruguayo afincado en España: «componer una canción es un 5% de inspiración y un 95% de trabajo». Drexler ha llegado a tardar dos años en escribir una canción completa. Lleva siempre encima una libreta donde escribe notas. Cuando se estancaba, la aparcaba y un tiempo después la retomaba. Lo importante es ponerte el listón alto, que no te valga cualquier cosa…
Consejo: Aprende de buenos artistas-letristas: Joaquín Sabina, Jorge Drexler, Antonio Vega, Pedro Guerra, Mikel Izal, Siloé. Son algunos de los que a mí más me gusta como escriben, pero no son los únicos.
Te dejo por aquí algunos enlaces que pueden servirte de ayuda en todo lo relacionado con la composición de música y escritura de letras de canciones.
- Curso de composición. Gratuito y con certificado de estudios. Ideal para empezar. Inversión cero: https://edutin.com/curso-de-composicion-3235
- Composición de canciones. Letras y producción musical (Udemy). Super barato. Buena alternativa: https://bit.ly/cursoudemicomposicion
- Laboratorio Sonoro: Escribir canciones. La joya de la corona. Un curso de 9 meses, presencial, con algunos de los mejores letristas del pop español, entre ellos, por ejemplo, Guillé Galván, del grupo Vetusta Morla. No es barato, pero es otro nivel de formación: https://bit.ly/escribircanciones_escueladeescritores
¡Feliz vuelta a la rutina!







