Centro de pastoral juvenil vocacional vedruna – Geraldyn Carrero y Rita Aragón

​Tenemos el gusto de presentarte un gran proyecto pastoral donde los y las jóvenes son protagonistas y la labor de evangelizar adquiere muchos sabores diferentes: el teatro, el compromiso con el planeta, la oración y experiencia de Dios, el acompañamiento. Se trata del Centro de Pastoral Juvenil Vocacional Vedruna. Ha sido ganadora del I premio RPJ – INOUT, en la categoría in&out, cuya entrega física ha sido pospuesta por la crisis del Covid-19, pero que ahora damos a conocer para inspiración de todos y todas. 

El proyecto del Centro de Pastoral Juvenil Vocacional (CPJV) Vedruna nació en medio de una realidad de jóvenes universitarios deseosos de ahondar en sus propias vidas, de no conformarse con el cómo o por dónde la sociedad los lleve, sino de crecer en conciencia crítica, solidaridad y desde la persona de Jesús. A muchos de estos jóvenes se les hace difícil hacer experiencia de esto sin un grupo de referencia, sin una comunidad que los anime, que los escuche, que los interpele y acompañe en las búsquedas o cuestionamientos que día a día surgen. De ahí que este proyecto cada año ha ido tomando más forma, respondiendo a las solicitudes que tantos hacen y a la vez se ofrecen para ser los protagonistas, ser los que tomen la iniciativa en cada propuesta.

La metodología del CPJV consiste en llevar a cabo proyectos de formación integral, respondiendo al símbolo de la espiral. Esa espiral que primero es muy amplia, a través de la cual es posible engancharse mediante cualquier tipo de actividad, y poco a poco va siendo capaz de decrecer para llegar a la esencia, al centro, a lo fundamental, a Dios.

Es por eso por lo que las actividades que se realizan en el CPJV se dividen en cuatro bloques.

  1. Vivir la fe: espacios de oración personal y comunitaria, de encuentro y escucha de la palabra de Dios, en sintonía gran parte de las veces con la música, dando paso a avivar la dimensión festiva y comunitaria de la fe. Además, en este grupo de actividades se fomenta continuamente el discernimiento a través del acompañamiento personal u otras maneras de oración. Aquí se encuentran: grupo de fe, canta y ora, acompañamiento personal, retiros, coro, danza y ora, espacios de oración puntuales para crecer en conciencia de familia Vedruna y de Iglesia.
  2. Vivir la solidaridad: experiencias que posibilitan el crecimiento de integración y crítica constructiva de la realidad social. Oportunidades de servicio gratuito y desinteresado, de interpelarse continuamente. Con ellas se fomenta el deseo de justicia, paz, compromiso, así como el cuidado de la casa común. Estas actividades son: voluntariado local (apoyo escolar, acompañamiento a jóvenes inmigrantes, visita a residencias de mayores o al hospital, acompañamiento a niños en actividades de ocio y formación integral), voluntariado internacional, grupo de ecología integral, carreras solidarias, campos de trabajo en verano, y otras formas de vivir la solidaridad (círculos de silencio, encuentros, charlas sobre algún tema de interés o voluntariados de un día). Así mismo, hay un apartado digital acompañado por el hashtag #culturayjusticia que cada semana se comparte en las redes sociales mediante materiales como películas, documentales, o exposiciones en Madrid y así se integran las nuevas tecnologías en la propuesta pastoral, desde el ámbito de la solidaridad.
  3. Más que arte: estilo muy propio y carismático de la familia Vedruna en mantener el arte como espacio de crecimiento humano y cristiano. Existen dos experiencias muy significativas: teatro, que a partir del curso 2019-2020 se realizará desde el enfoque de «teatro foro» y el musical. Ambas son experiencias que favorecen el compromiso, el despliegue de la dimensión artística y creativa de cada persona. Hacerse conscientes de que los sueños pueden hacerse realidad, que en familia y creando las cosas con amor se disfruta más, se crece y se comparte más. Del mismo modo, para el curso 2019-2020 se inicia una nueva actividad que será un club de lectura, para intercambiar opiniones y favorecer la tolerancia. Otras actividades de arte son: encuentro para jóvenes y fiesta de familia Vedruna.
  4. Formaciones: espacios en los que se ofrece una formación de calidad para jóvenes, por un lado, existen los encuentros de agente de pastoral Vedruna, en los cuales el enfoque es desde el carisma Vedruna y línea pastoral de la congregación, y por otro lado se propone a diversos jóvenes la Escuela de Pastoral con Jóvenes para favorecer el encuentro con otras familias religiosas.

Tal como se ve, la experiencia en el CPJV se renueva continuamente, respondiendo a las inquietudes de los jóvenes. Es un proyecto que diariamente toma cuerpo y se espera poder seguir creciendo en sentido de pertenencia, así como dar a conocer el CPJV a otros jóvenes de Madrid vinculados con la familia Vedruna o no. Actualmente las actividades se han enriquecido mucho ya que participan los amigos de quienes formaron parte inicialmente del CPJV, y el proceso de integración va siendo una cadena imparable en la que cada uno puede ser, estar y enriquecerse de la diversidad del otro, pues lo más importante en cada espacio, en cada encuentro es la persona en sí, con todo lo que es.

El Centro de Pastoral Juvenil Vedruna (CPJV) se nos presenta como una playa a la que muchas personas llegan sobreviviendo a sus propios naufragios, agradeciendo tocar esa tierra firme que les salva del fuerte oleaje. Una playa a la que otros llegan para contactar con la naturaleza, con la frescura de la creación, para disfrutar del calor. Así vengas del mar bravío o de tus rígidas tierras, en él todos se encuentran, como en una bahía: un espacio abierto en el que se te permite llegar, respirar, permanecer, hallar un lugar. 

Universitarios, informáticos, padres, antropólogos, religiosos y cuestionadores de vocación son algunas de las diversas personalidades que convergen en este espacio. El CPJV hace una apuesta por la diversidad haciendo germinar en su interior las iniciativas que respondan a los intereses de sus miembros y puedan ofertarse a la comunidad: grupo de fe, canta y ora, coro, retiros, acompañamiento personal, voluntariado local, voluntariado internacional, grupo de ecología, carreras solidarias, círculos de silencio, charlas, entre otros. Celebramos el agruparnos en nuestras diversidades. 

En este paisaje variopinto se nos ofrece como un buen amigo. El mensaje de Whatsapp que llega recordado los encuentros, proponiendo algunas actividades e invitando a nuevas experiencias, el abrazo y la sonrisa son algunos de los detalles que el CPJV ofrece a quienes se acercan a él. Como buenos amigos en ocasiones nos regodeamos en el encuentro, en otras nos distanciamos un poco; estamos de acuerdo o diferimos, pero siempre volvemos como buenos amigos: a la escucha, al compartir, al detalle, a la simpleza del estar presentes y a la trascendencia del cariño. Es, a la vez, espacio y compañero de camino. 

La arena de la playa es un espacio para el descanso, para recostarnos y descansar del agobio de las fuertes temperaturas o de los embates del agua. Lo tibio de la arena nos hace sentir acogidos, abrazados, cómodos, ese es el clima del Centro: un espacio de acogida tibia, un arenal de misericordia que nos da un suelo firme, pero se amolda a las formas de nuestros pies para invitarnos a continuar el recorrido. Personalmente, conocí la espiritualidad Vedruna al llegar a este Centro y cuánto agradezco la flexibilidad de su oferta, la supremacía de la apertura, la afabilidad en el trato y la compresión del momento vital en el que están cada uno de sus miembros. 

Como cada ecosistema el CPJV está vivo, es cambiante, en su seno danzan la vida, el crecimiento y la conclusión. Insertos en la gran familia mundial no somos ajenos a los cambios diarios y constantes que estamos experimentando, especialmente los jóvenes, quienes en ocasiones se despiertan en escenarios áridos y desoladores en el que pareciera que un huracán arrasó con sus sueños, propósitos y certezas. No obstante, mientras avanza el tiempo, he podido observar cómo la oferta del CPJV busca reinventarse para dar respuesta a sus miembros y a quienes se acercan a él con sus nuevas preguntas, para continuar siendo espacio de encuentro, diversidad, acogida y reinvención.

Yasury Romero Avilán

Accede al proyecto completo aquí: Proyecto CPJVedrunas

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